27 abr. 2010

CROACIA: Del 16 al 23/04/2010 - CAP. I



LLEGADA A DUBROVNIK. VIERNES, 16/04/2010



A las 7:00 de la mañana en punto despegaba el avión de Vueling que nos llevaría a Barcelona. Hasta las  12:20 no salía el que con la misma Compañía, volaríamos rumbo a Dubrovnik, donde pisaríamos por primera vez tierras Croatas. 

Estábamos en el aeropuerto de Barcelona a la espera de ese vuelo cuando oímos por megafonía: "Pasajeros con destino al Norte de Europa, pónganse en contacto con Información por si su vuelo ha sido cancelado por las cenizas de un volcán en Islandia".

Como nosotros no íbamos al Norte de Europa, nos resbaló un poco lo que oímos. ¡Qué suerte tuvimos! en ese momento ignorábamos la repercusión que tendría en toda Europa en los siguientes días, incluidas Barcelona y Dubrovnik, ciudades desde las que nosotros volábamos.

Nos libramos por chiripa, justo empezó la nube la misma mañana que nos íbamos y terminaron las cancelaciones de Vueling el día antes de venirnos, sólo nos vimos afectados por el cierre de un Hotel el último día como más adelante contaré.

Las previsiones de tiempo no eran muy halagadoras para la semana que pasaríamos en Croacia, aunque no se esperaban grandes chubascos, sí estaría toda la semana llovizneando. Pues bien, no se equivocaron el primer día, nuestra primera imagen de Dubrovnik nos la llevamos tal cual, momentáneamente me vine abajo, porque me da igual que haga sol, que esté nublado, haga frío o calor, pero la lluvia.... la odio para viajar, lo estropea todo, no puedes ir de turismo con un bolso y un paraguas tirando fotos. Menos mal que el resto de los días se equivocaron las previsiones, se mantuvo el tiempo entre sol y nubes pero sin caer una gota más de agua.

A las 14:25, puntual, llegó a la terminal del Aeropuerto el vuelo. En frente, a pocos metros de la misma, se encontraban una serie de locales enfilados donde estaban ubicadas todas las compañías de Rent a Car. Nos dirigimos a SIXT, que era la que en esta ocasión nos había asignado el buscador de coches de alquiler.

Un chico muy amable, que ni que decir tiene, no hablaba español, pero no hizo falta, en pocos minutos hizo todos los trámites necesarios para la recogida de  nuestro vehículo, un Opel Corsa celeste, que, a pesar de ser pequeño, nos cupo perfectamente nuestro equipaje, otro de mis temores, dado que había días que teníamos que tener las maletas guardadas en el coche desde por la mañana que salíamos de un hotel y no regresábamos hasta por la tarde al siguiente hotel en la próxima ciudad. Eso nos hizo ver que es un país bastante seguro.

Pusimos en marcha nuestro GPS y en 34' que era lo que tardaríamos en recorrer los 24 Kmts. que separan el Aeropuerto Cilipi de nuestro alojamiento en el Hotel Ivka, en calle Od Svetog Mihajla, 21 en el Barrio de Lapad.



El Hotel, tenía buen aspecto, aparcamiento propio gratis y el recepcionista, hablaba español. La habitación era muy grande y el cuarto de baño también pero faltaba un minibar y el wi-fi no funcionaba, aunque nos dan clave la señal es tan pobre que no llega. 
Cambiamos algún dinero en el propio hotel, y nos hacen el cambio a 7,04 kunas/euro, descontada su comisión, en el aeropuerto era peor valor, más adelante cambiamos en la Posta (Correos ) y Bancos y era un poco mejor cambio, pero tan mínimo que no merecía la pena ponerte a buscar un lugar de estos cuando el Hotel lo tenías a la mano.

Por fin estábamos en Dubrovnik, la vieja Ragusa,
nos fuimos caminando hacia la Stari Grad /Vieja ciudad / Old Town, como se le quiera llamar aproximadamente una media hora, aunque hay autobuses desde la misma calle del hotel, creo que el núm. 6, estábamos fresquitos acabados de llegar y ansiosos por ver cosas que nos fuimos caminando, otra cosa era la vuelta.

El casco histórico de Dubrovnik es uno de los siete lugares de Croacia, declarados por la UNESCO como Patrimonio de Humanidad, cinco de los cuales visitamos nosotros y que iré mencionando conforme vayamos llegando. Nos quedaron pendientes dos para una próxima visita: La Basílica Eufrasiana en Porec y los Campos de Stari Grad en la Isla de Hvar. 

Al llegar a la vieja ciudad te encuentras la Puerta de Pile (si es por la que has decidido entrar, también se puede acceder por la Puerta de Ploce). Pile es la puerta más antigua de entrada a la ciudad y que aún mantiene el puente levadizo que cerraban para protegerla de los ataques.  

De pronto te ves una ciudad toda peatonal con un suelo de mármol brillante y rodeada por una gran muralla cuya escalera de acceso está nada más entrar a la izquierda, junto a la Iglesia de San Saviour y El Monasterio Franciscano, a la derecha la Gran Fuente de Onofrio, fuente de forma poligonal con 16 máscaras de donde salen los chorros de agua  y la C/. Placa o Stradun de frente de casi 300 mts. de longitud.


 Puerta de Pile
 Puerta de Pile


 Puerta de Pile 


Subida a la muralla e Iglesia de San Saviour 


 Calle PLACA (Stradum)
 


Gran Fuente de Onofrio

En primer lugar, para orientarnos, nos dirigimos a la Oficina de Turismo en C/. Siroka, 1 (bocacalle de Placa,  a la derecha). El señor que nos atiende no se esfuerza lo más mínimo por explicarnos nada, nos da un pequeño plano, de la "Grad" o Vieja Ciudad, por supuesto en Croata e Inglés y apáñatelas como puedas.

Esa tarde teníamos que decidir si dar una vuelta y ver la vieja ciudad o subir a las murallas para verlas desde arriba, pero había dos cosas, primero que uno de mis mayores intereses para subir a las murallas aquella tarde era ver las maravillosas puestas de sol de las que había oído y como estaba lloviendo, no hubiera sido posible hoy y la otra es que cerraban a las 18:30 y tendríamos que verla de prisa y corriendo, decidimos dejarla para otro momento.

Nos fuimos caminando Placa adelante, con su suelo brillante, con sus numerosas tiendas de suvenires, ropa, velas decorativas, y ya casi al final y dentro de las estrechas y largas calles, muchas de ellas con interminables escaleras, nos paramos en una Pizzería (Pizzería "The Best" en calle Zudioska, 3) a tomar algo antes de que fuera más tarde, aunque en los sitios turísticos, casi no hay horas para comer.
La pizza estaba muy buena y probamos nuestra primera cerveza croata "Karlovacko". Nada más sentarnos, el camarero nos invita a tomar un chupito, creo que era un orujo de hierbas, uff, con el estómago vacío me caería como una bomba, yo lo dejé para el final como es costumbre en nuestra tierra, nos dice que allí se toma antes para hacer bien la digestión (¿?)... En "The Best" no aceptan tarjeta de crédito.






















Calles varias de la Vieja Ciudad, perpendiculares a Placa

Continuamos andando hasta llegar al final de Placa donde a la derecha se encuentra la Columna de Orlando o Roland, representando al héroe europeo caballero legendario, delante de la Iglesia del patrón de la ciudad, San Blas, templo barroco del siglo XVIII, El Palacio Sponza a la izquierda, donde están los archivos históricos y de frente la gran Torre del Campanario, con un reloj cuya hora marca en números romanos y los minutos se cambian cada cinco, así como cada hora se puede escuchar el sonido de las campanas al ser golpeadas por dos figuras con un martillo.

 Iglesia de San Blas
 Columna de Orlando

 Palacio Sponza con los archivos históricos

 Calle Placa, al fondo Torre de las Campanas

En ese punto, entrando por el lado de la Torre de las Campanas y pasando la calle Sv. Dominika, que es la que nos lleva a la Puerta de Ploce, accedemos al Viejo Puerto. A pesar de lo nublado y lluvioso del día, quedamos impresionados por una estampa preciosa, coronado por dos bonitos edificios a la izquierda, la Fortaleza de San John y el Museo Marítimo.


 Puerto Viejo de Dubrovnik

 Fortaleza de San John
Museo Marítimo

Saliendo del Puerto hacia la Plaza Poljana M. Drzca, nos encontramos de frente a la Catedral de la Asunción, de estilo barroco y construida después del terremoto de 1667 que había destruido gran parte de la ciudad.

 Catedral de la Asunción

Caminando por calle Pred Dvorom vemos a la derecha el  Palacio Rector, cuyo edificio fue el centro administrativo de la República de Dubrovnik, actualmente un museo.
Justo pasando este, está la pequeña fuente de Onofrio. 







Palacio Rector

Fuente pequeña de Onofrio

De allí nos fuimos para la Plaza de Gundulic, con la estatua del poeta en el centro, plaza que por las mañanas se convierte en un mercado. Subiendo por las escaleras de la calle Jezuite, llegamos a la Iglesia de San Ignacio de Loyola, tiene un altar muy bonito y una pequeña representación de la aparición de la Virgen de Lourdes.

Plaza de Gandulic, al fondo la catedral en obras
 Escaleras en la calle Jezuite subida a Plaza R. Boskovica
 Iglesia de San Ignacio de Loyola

De allí nos fuimos a la calle Od Puca esquina con  N. Bozidaverevica para ver la Iglesia Serbia ortodoxa y museo de los iconos, aunque en éste último no entramos.
 Iglesia Serbia ortodoxa y museo de los iconos

Tras dar algunas vueltas más por las calles que nos parecían más pintorescas, nos volvimos a salir por Pile y nos quedamos un rato sentados contemplando las dos fortalezas que se encuentran al lado,  una pegada a la muralla la de Bokar y la otra enfrente,  la de Lovrijenac.
Fortaleza Bokar
 Fortaleza Lovrijenac

Después de esto estábamos tan agotados, siempre nos pasa el primer día hasta que cogemos el ritmo. Llevábamos ya muchas horas levantados desde las 4'15 que sonó el reloj esa mañana y ya se nos estaban agotando las pilas, nos quedaban muchos días de viaje y nos volvimos caminando al hotel, con lo cual terminamos aún más destrozados.


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