29 abr. 2010

CROACIA: Del 16 al 23/04/2010. CAP. II



PENÍNSULA DE PELJESAC E ISLA DE KORCULA. SÁBADO, 17/04/2010


Recorrido del día:


Kilómetros aproximados del día: 250

Serían las 8:00 de la mañana cuando salimos del hotel y nos dirigimos hacia Orebic para tomar el Ferry para la Isla de  Korcula, por el camino,  nada más tomar la ctra. 414 tras el desvío de la ctra. 65(que por cierto, son muy pocas las carreteras que están numeradas, sólo las autopistas),  se ven a la derecha los criaderos de ostras, muy importantes para la región y que su cultivo data desde los tiempos del Imperio romano. Nos paramos a tomar una fotos por si a la vuelta era tarde, pero nuestra intención era comer si nos daba tiempo y sino, cenar en Mali Ston, en un restaurante donde habían aconsejado unos foreros para probar las ostras típicas de la zona.
Criadero de Ostras en Ston

Llegamos a Orebic, nos costó bastante trabajo encontrar el puerto, bueno ya he aprendido que Ferry en croata es trajekt, algo es algo, pero no está muy bien indicado, hay que pasar Orebic y al final dar la vuelta hacia el mar. No obstante preguntamos a un señor  que el pobre no hablaba nada inglés y yo nada de croata así que nos mandó a la otra punta y tuvimos que regresar al punto de partida  que era justo donde salían los barcos.

Pensábamos coger el barco turístico, creo que es un catamarán, para ir a Korcula sin coche, ya que sólo pretendíamos visitar esta ciudad y es más rápido y económico aparte de dejarnos en un puerto pegadito a la Stari Grad y el Ferry con coche deja en Domince, otro puerto que está a unos 3 kmts. de la ciudad.

Yo había hecho los deberes perfectamente y me llevaba mis horarios y tarifas de los barcos, conseguidos vía Internet 
( en este enlace también podéis ver además de horarios y tarifas, unos mapas de Korkula y Orebic con la situación de los puertos a donde llega cada barco).

Pero siempre falla algo, claro no leí la letra pequeña de que los fines de semana este barco  no funciona, con lo cual al ser sábado teníamos que coger el ferry que nos deja en Domince y coger un taxi o caminar 3 kmts. hasta la ciudad, al final decimos meter el coche en el barco, así, si nos sobraba tiempo, podríamos ir a alguna otra ciudad.
Pagamos en total por ir a Korkula 178 Kn (24,72 €), compuesto de 63 Kn coche/trayecto y 13 Kn trayecto / persona, al fin y al cabo no era tan caro y te daba una libertad tener el coche en la isla para moverte donde quisieras.

Aquí tengo que aclarar que en los foros se debate si se pasa el coche a las islas si lo cubre el seguro o no. Yo lo pregunté en en la oficina del renta car y me dijeron que no había ningún problema, pero la verdad es que no miré si por escrito ponía específicamente algo para acogerse en  caso de siniestro . Nosotros nos fiamos y pasamos el coche, o sea que nos arriesgamos, que por lo visto es lo que hace todo el mundo. Si alguien va a ir que se asegure de esto.

Korčula (pronunciado Kórchula)  es una isla del mar Adriático, en el condado de Dubrovnik-Neretva.Tiene 46,8 km de longitud y una media de 7,8 km de ancho. Pertenece al archipiélago dálmata central, separada de la península de Pelješac  por el estrecho del mismo nombre, de entre 900 y 3000 metros de ancho. Es la sexta isla más grande del Adriático.
Korčula es también el nombre de la vieja ciudad fortificada en la zona este de la isla, con una población de 3232 habitantes.

Desde el barco, mientras cruzábamos el estrecho de Peljesac, se veían bonitas vistas de Orebic y Korcula. Korcula es  una de las ciudades medievales mejor conservadas de toda la cuenca del mediterráneo

Vista de Orebic desde el Ferry


Vista de Korcula desde el ferry



Esta foto no es mía, está tomada desde el aire, la he cogido de vuelaviajes.com, para que os hagáis una idea de la forma de la ciudad.

Da gusto viajar en esta época del año, cada lugar que visitábamos estaba casi solo y sin problemas de aparcamiento. Aquí aparcamos a la entrada de la ciudad a la izquierda, sin ningún problema, 6 Kn (bueno 10 Kn porque no suelen dar las vueltas de las lepas que sobran) y unos metros más adelante entramos en la oficina de turismo.

Ahí nos dieron un magnífico catálogo, magnífico catálogo digo por las fotografías pero todo de publicidad de excursiones y restaurantes, muy poco efectivo para conocer la Vieja Ciudad y cada uno de sus edificios y sus calles. 

Yo en este viaje, no he llevado demasiados papeles de mapas de ciudades e información de edificios extraídos de Internet para no ir muy cargada, pensaba que te lo daban en las oficinas de turismo, pero en Croacia no he tenido demasiada suerte con estas, o estaban cerradas, o no se encontraban por no estar bien identificadas, cuando preguntabas te mandaban a alguna agencia de viajes que a parte de querer venderte alguna excursión, los folletos que tenían eran de pago y en otras, al no desenvolverme demasiado bien con el inglés, no se esforzaban mucho en explicar nada y cuando te daban algún plano en la mayoría de los casos, como este de Korcula

Tomamos un café en una cafetería justo al lado de la puerta de entrada a la ciudad fortificada.

Las calles de la  Stari Grad tienen una original forma, dispuestas oblicuamente partiendo de una calle principal, y distribuidas en forma de espina de pez.

Esta forma se hizo a conciencia con una estudiada planificación para que a sus calles les diera el sol de la mañana y la tarde y sin embargo en las horas de sol fuerte de mediodía las casas estarían a la sombra de la muralla. Al mismo tiempo permiten la libre circulación del aire pero protegen de los fuertes vientos. Aquí os pongo un planito para que lo comprobéis.

Iniciamos la visita a la ciudad fortificada por su puerta de entrada principal, tomando la calle central y entrando en muchas de las calles  que salían de esta a derecha y a izquierda con vistas al mar, todas peatonales, muchas con escaleras empinadas,  otras con menos escalones pero todas bien pintorescas y con un encanto especial.

 
 Korcula. Puerta entrada principal a la ciudad fortificada.

Se podía pasear tranquilamente por todas sus calles sin ningún problema de agobio de turismo como en verano, la poca gente que te encontrabas por la calle era gente local haciendo su vida diaria, trabajadores de la construcción amas de casa tendiendo o haciendo la compra o los comerciantes muchos de ellos en las puertas de sus negocios.

 Calle principal


 Calles varias de Korcula

Cuando veíamos alguna pequeña iglesia o capilla abierta pasábamos para verla, pero algunas estaban cerradas. Asimismo la Catedral de San Marcos, monumento más notable de la isla, a pesar de estar abierta, no era accesible al público, la estaban restaurando y aunque nos colamos un poco esquivando a los albañiles no pudimos ver su grandiosidad ni los famosos cuadros de Tintoretto que allí se encuentran.


Catedral de San Marcos


Pasamos por la Casa donde los lugareños aseguran que nació Marco Polo, estaba en restauración.



Casa natal de Marco Polo

Llegado al final de la calle principal, te topas con un antiguo torreón que parece que lo hubieran cortado por la mitad, y unas bonitas vistas al mar.

Torreón final y vistas desde la ciudad fortificada

Salimos de la vieja ciudad bordeando el puerto, viendo las diferentes perspectivas de la misma desde fuera y observando la claridad de sus aguas.


Transparencia y gama de colores  de las aguas que bordean la ciudad de Korcula

 Vistas de la vieja ciudad de Korcula desde la montaña

Llegado a este punto, decidimos volver a por el coche y subir a la montaña para ver las maravillosas vistas  que se podían apreciar desde allí de la vieja ciudad al completo, y como era temprano, optamos además, por visitar la ciudad de Lumbarda, una pequeña población a sólo unos 6,5 kmts. de Korcula.
En Internet decía: "Es uno de los pueblos más visitados por su atractivo, rodeado de viñas, casas rurales y pequeñas playas de arena"
Pero aquí nos llevamos un poco de decepción, supongo que tendrá mucho ambiente en verano, pero estaba solitaria. Además estaba todo el paseo marítimo en obras, lo tenían  levantado metiendo unas tuberías, pero no vi un especial atractivo en este lugar, hubo otros mucho más bonitos.

Tuvimos que soltear los montones de tierra acumulados de las zanjas para pasar a la otra parte del puerto. Esos sí, aguas muy transparentes y en algunas zonas había muchos erizos y mejillones, agua que invitaba a darse un chapuzón. El día era soleado y según iba avanzando la mañana, iban subiendo las temperaturas pero tanto como para bañarse....

Después de darnos una vuelta por el pueblo, nos tomamos una cerveza en el "Restaurante Maestral" y cogimos de nuevo el coche para el puerto de Domince en Korcula, donde tomaríamos el barco de vuelta, a las 14:10 horas para en unos 20' estar de nuevo a Orebic.

Íbamos un poco ajustados de tiempo para llegar con buena hora de comer al restaurante de Malí Ston, no sabíamos hasta qué hora admitían comensales y más aún sin reservas, pero no pudimos evitar parar alguna que otra vez por el camino para contemplar los paisajes que nos brindaba la costa de la península de Peljesac.

Vistas de la costa desde la Península de Peljesac.


Llegamos a Mali Ston y nada más entrar en el puerto nos encontramos de lleno con el Restaurante Villa KORUNA, el que me habían recomendado los foreros, y entramos, porque entre que tenia buenas referencias y que era muy tarde y no nos podíamos permitir el lujo de andar buscando otro, fue un gran acierto. A pesar de la hora que era no pusieron ninguna pega en atendernos.

Pasamos a la parte del interior que era toda de cristaleras y nos ofrecía unas bonitas vistas del mar, del criadero de ostras y del torreón donde comenzaba la muralla que más tarde explicaré. Este salón se encontraba a rebosar de excursiones, pero como estaban terminando, al poco rato pudimos disfrutar de una velada más tranquila.

Pedimos como era obligado en ese sitio, un plato de ostras, que luego me supieron a poco. A Jose le encantaban y yo, a decir verdad, no las había probado nunca, no pude encontrar mejor ocasión, a ese precio (6 kn = 0,80 €), en ese lugar y en ese momento. Buenísimas. 


Además pedimos mejillones gratinados que no estaban tan buenos pero si estaban exquisitos los calamares a la plancha y la guarnición de verduras asadas, todo ello con dos cafés y vino de la tierra y botella de agua: 325 Kn (44,80 €). Ah y además nos regalaron un kilo de sal, de las salinas de Ston, motivo por el cual es famoso este pueblo además de por su muralla.

Torreón Koruna, que da nombre al Restaurante desde donde está tomada esta foto. Aquí comienza la muralla

Entre Ston y Mali Ston se extiende un sistema de muros fortificados y los edificios correspondientes construidos durante el siglo XIV para la defensa de los ataques turcos. En la época de la República de Dubrovnik los muros fueron renovados y construidos adicionalmente y su extensión total era de 5,5 km. El muro tenía nada menos que 40 torres y 7 fortalezas y por su monumentalidad y solidez fue denominado “la muralla china europea”. La base del sistema defensivo, que fue planificado con tanto cuidado que la ciudad fue realmente inexpugnable desde el continente, estaba compuesto de 3 fortalezas: Veliki Kaštio en Ston, Koruna en Mali Ston y la fortaleza en la colina de Podzvizd. (Fuente: adriatica.net)

Nada más terminar de comer nos fuimos para Ston para ver si podíamos subir a la muralla , y efectivamente, estaba aún abierta, sacamos el ticket, 30 Kn (4,17 €) y emprendimos la subida. Es un poco pesada porque está muy empinada, pero es cómoda a pesar de esa pendiente, está muy bien conservada  y merece la pena subir, no sólo por ver la muralla en sí, si no también por las vistas de la ciudad de Ston y las salinas. Sólo se puede pasear por un tramo en forma de V invertida, que no sabría precisar que longitud tiene, otros tramos están en reparación.





Diferentes vistas de la muralla de Ston

Lo que insisto es la tranquilidad que hemos disfrutado visitando todos los monumentos, en este en concreto practicamente estuvimos sólos, no nos cruzamos nada más que con una pareja joven.

Vista de Ston desde la muralla
 Salinas de Ston vistas desde la muralla

A la bajada, una pequeña visita a la localidad de Ston con su bonita fuente en la plaza y algunas fotillos más con distintas perspectivas de la muralla.



Fuente en una plaza de Ston

Emprendimos camino hacia Dubrovnik no sin antes pararnos en todos los sitios que la carretera lo permitía para contemplar la espectacular visión que nos ofrece el Adriático en la Costa Dálmata. Nos desviamos hacia Slano que había oído hablar de sus bonitas playas de arena y vuelvo a decepcionarme, el agua superclara y cristalina como todas las aguas croatas, pero son calitas pequeñas que me hace preguntarme, ¿donde se pone tanta gente? Me llama mucho la atención la gran fama de playas que tiene Croacia y de hecho lo confirman la cantidad de veraneantes que van en la temporada estival a disfrutar de ellas y sin embargo el poco espacio que hay para tomar el sol y tenderse.

En la foto realmente me parece mayor de lo que vi en la realidad, a lo mejor no son tan pequeñas pero como estoy acostumbrada a las playas españolas....
Playa de Slano

Tomamos por la carretera que va pegada entre las casas y el mar, que pasas tan cerca del agua que al más mínimo volantazo corres el riesgo de caerte al agua. Como el mar allí no tiene subidas y bajadas bruscas de mareas, han podido construir las casas tan cerca, están literalmente el primera línea de playa.

Volvimos a subir a la carretera principal pero empezaba a ocultarse el sol y eso era un espectáculo que no podíamos perdernos, paramos en un montón de ocasiones entre Slano y Zaton para contemplar y fotografiar las magníficas puestas de sol. Aquí os pongo algunas fotos:
 Puestas de sol en Slano

Al pasar por la localidad de Trsteno, nos llamó la atención el "Arboretrum", que es un parque que rodea la residencia veraniega de un noble del siglo XVI y es un perfecto ejemplo de como entender la vida y la jardinería en el Renacimiento, pero ya se nos hacía tarde y no nos daba tiempo de recorrer sus senderos para apreciar la belleza de sus grutas, fuentes y estatuas entre otros, por lo que sólo me quedé de recuerdo la foto del árbol gigantesco que se encuentra en la puerta.

Otra paradita la hicimos un poco más adelante, en la bahía de Zaton, ahí creo que las fotos lo dicen todo.

Bahía de Zaton (Dubrovnik)

 Puestas de sol en Zaton

Y ya por fin, después de este denso y largo día llegamos a Dubrovnik a descansar. Esta sería nuestra segunda y última noche en "La Perla del Adriático".

 Ir a: Itinerario / Capítulo I / Capítulo III

3 comentarios:

vivaan Edwardd dijo...

Todo el contenido que usted ha mencionado en el post es demasiado bueno y puede ser muy útil. Voy a tenerlo en cuenta, gracias por compartir la información de mantener la actualización, con ganas de más puestos. Gracias
ibiza formentera ferry tickets

Nagore dijo...

Buenas tardes,

querría saber si es posible bañarse en la ciudad de korcula, ya que vamos a estar un día y probablemente sin coche

Gracias!

CARMEN RODRÍGUEZ dijo...

Hola Nagore. Siento no poder ayudarte pero no estoy segura en estos momentos si se puede uno bañar o no, supongo que sí pero es que nosotros estuvimos en el mes de abril, no teníamos intención de baños, sólo fuimos de turismo.