16 jul. 2010

CRUCERO POR EL MEDITERRÁNEO. CAPÍTULO VI - EXCURSIONES: 2 PISA Y FLORENCIA

PISA Y FLORENCIA - Lunes 14.06.2010


Hoy tocaba madrugar. eran las 8:00 de la mañana y habíamos llegado a Livorno. El desembarque era por la cubierta 1ª y teníamos que estar allí 10' antes que grupo de las excursiones de Pullmantur, así que después de un desayuno rápido en el Restaurante el Duero, nos fuimos para dicha cubierta a reunirnos con el resto.

Hoy también iba de representante pero como eran dos buses lo teníamos compartido entre Santiago y yo. La normativa del Puerto de Livorno es de no dejar acceder al muelle, es decir, a pie de barco, a ningún autobús nada más que los de la naviera, por lo que pone servicios de autobuses gratuitos "Porto di Livorno 2000" que te dejan en los aparcamientos a las afueras del puerto. También hay otro autobús que te lleva al centro de la ciudad, para las personas que quieran ir por libres, este ya no se si es gratis o no.

Después de tres o cuatro autobuses, conseguimos reunir todo el grupo en los aparcamientos, allí nos estaba esperando Debora, la guía que nos acompañaría a Pisa y Florencia. Habíamos decidido para ahorrar gastos que, aunque eran dos buses,  hasta Florencia no tendríamos el segundo guía, yo en esta ocasión iba en el 2º autobús, por tanto, era al que le correspondía ir sin guía, pero Santiago se lo había montado tan bien y había reunido tanta información que no le importó que Debora se viniera con nosotros ya que él haría de guía en su autobús.

Entre 45' y una hora fue el tiempo que tardamos en llegar a Pisa, a la muralla, eran casi las 10'00 cuando estábamos entrando en la Plaza de los Milagros, como una 1/2 hora de retraso sobre el horario previsto, por el motivo que expliqué antes, tiempo que mermó más tarde para la visita de Florencia.

Al llegar a Pisa, nos llevan directamente a un aparcamiento grande para dejar el autobús, fuimos caminando hasta el campo de los Milagros o Plaza del Duomo, no está lejos, pero es un paseíto, que a la ida llegas bien porque vas siguiendo los indicadores hacia los monumentos, donde hay que poner un poco más de cuidado es a la vuelta, pues casi todas las calles de los alrededores están llenas de puestos de souvenirs y es fácil confundirse.

Yo ya había estado una vez anteriormente en Pisa pero hace muchos años con lo cual no me dejó de impresionar nuevamente. Revives esa imagen que te llevas por primera vez cuando contemplas todo el complejo monumental, el Baptisterio de San Giovanni, el Camposanto, el Duomo, la Torre Inclinada, el Museo de la Opera....esa blancura del mármol en contraste con el verde césped de sus alrededores. Aún me pareció más blanco que mi primera vez, además de estar terminada la restauración de la torre, y ya se podía subir a ella, lástima que esta vez no tuviéramos el tiempo suficiente.

El Baptisterio 




El Duomo







La Torre inclinada









Era escaso el tiempo que teníamos en ese lugar, unos 45 minutos aproximadamente, con lo cual había que aprovecharlos y disfrutar al máximo, no podíamos visitar nada por dentro pero por fuera, a cada rincón que miraras no tenía desperdicio y es de estos lugares que no te cansas de fotografiar pues mires donde mires encuentras "foto".

Detalles del conjunto monumental










 

Acabado nuestro tiempo, de vuelta al autobús y rumbo a Florencia, en una hora y 15' aproximadamente estaríamos allí tras recorrer los casi 100 kmts. que la separan de Pisa.  Allí nos estaba esperando la segunda guía, y cada una con su grupo emprendimos nuestra visita turística a pie por la ciudad de Florencia. 


Esta ciudad, donde ya había estado dos veces, la tenía mucho más fresquita en mi retina, pues hacía escasamente siete meses que la visité por última vez, en una visita de varios días con lo cual me dio tiempo a recorrerme cada lugar y mi conocimiento, en ocasiones, me sirvió para aclarar algunas dudas a los compañeros del grupo. 

Aunque como decía antes, ya la conocía, siempre es interesante ir con un guía que te comentará cosas y anécdotas en las que uno no repara y siempre hay algo que te queda por ver por muchas veces que vayas a una ciudad.

Curiosamente la famosa estatua del jabalí de bronce en el mercado de la paja, aún no lo había visto y esta vez por supuesto no me podía venir sin verlo, aunque casi no me dejan, había excursiones completas de adolescentes haciéndose fotos en él para que se cumpla la tradición de tocarle el hocico y también otro detalle que no conocía es la riada tan grande que hubo en el año 1966 y que anegó todos los comercios y bajos de Florencia, en la plaza de la Santa Cruz vimos el cartel conmemorativo encima del portalón de una tienda hasta donde llegó el agua en dicha riada. 

La visita fue de una hora con guía que nos enseñó la Plaza de Santa Mª Novella, con la píramide central sostenida por tortugas y la iglesia del mismo nombre, por fuera. 

Iglesia de Santa Mª Novella 








Continuamos hacia la Plaza del Duomo, por una callejuela, que para aquellos que no la han visto se llevan por primera vez una impresionante imagen de la Torre de la catedral, el Campanille, llegada a la plaza, hicimos una parada para que nos explicara la preciosa puerta del Paraíso, que es la puerta de entrada al Baptisterio, así como entramos en la Catedral de Santa Mª del Fiore, que para mi gusto no es muy interesante, me refiero al interior por supuesto, el exterior es espectacular, lo mejor que tiene es la preciosa cúpula de Brunelleschi y que desde donde mejor se aprecia es desde la misma. En nuestra anterior visita subimos los 463 escalones para llegar a lo más alto y fue impresionante, se lo recomiendo a todos que tengan el suficiente tiempo para hacerlo y que dejen la pereza, pues una vez puestos en marcha no se hace tan pesado subir y merece totalmente la pena. En esta ocasión vimos otra imagen de la cúpula, la perspectiva que nos daba desde el suelo.

Catedral de Santa Mª del Fiori y Campanille







Puerta del Paraiso, entrada al Baptisterio




Interior de la Catedral






Interior de la cúpula de la Catedral de Bunelleschi  





 
De allí nos fuimos caminando hacia el Puente Vechio, que por cierto fue una visita tan rápida y con tanta gente que no nos paramos a tirar fotos, cuando cumplimente este blog con viajes anteriores al comienzo del mismo pondré un extenso reportaje fotográfico de nuestro anterior viaje a Florencia. Pasamos por el mercado de la Paja y el jabalí que he comentado antes, para luego volver a la Plaza de la Signoría a través del pasaje de la Galería de los Ufficci, contemplando las muchas estatuas que se encuentran en ese pasaje, Dante, Maquiaveli, etc.







Y ya en la plaza de la Signoría hay que morir, un museo al aire libre, donde está la copia del David de Miguel Angel y un montón de esculturas en la Lonja, así como la fuente del Neptuno entre otras muchas más y rodeados de museos y restaurantes por todas partes.

Desde allí caminamos hasta la Plaza de la Santa Cruz donde
nos dieron las explicaciones de la riada que he comentado antes así como las de la Iglesia, que aconsejo para todo aquel que no vaya en crucero con el tiempo tan escaso, que entre a verla pues es una auténtica maravilla.






A partir de ahí nos dieron libre aproximadamente 1 h y 45' que prácticamente sólo dio tiempo a comer, tomar un heladito por el camino y llegar hasta el bus. La comida la hicimos en un restaurante justo a la izquierda de la Iglesia de Santa Cruz, una pizza que no es de las mejores que he comido pero ¿que se va a comer si no rápidamente en la tierra de la pasta?

Continuará .....

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