11 ago. 2010

CRUCERO POR EL MEDITERRÁNEO. CAPÍTULO IX - EXCURSIONES: 5 TUNEZ

TUNEZ, CARTAGO Y SIDI BOU SAID. Jueves 17.06.10
Hoy era nuestro último día de excursión.  Almorzamos temprano, teníamos un día ajetreado y no había tiempo que perder. 
A las 12:00 estábamos llegando al Puerto de La Goulette en Túnez, todos preparados en la cubierta 1 y  en pocos minutos desembarcábamos. 
Tras pasar por un centro comercial de bienvenida para ir calentando motores de lo que nos esperaba, pasamos el Control de Pasaportes en la Terminal del puerto, donde entregamos rellena la tarjeta que nos dejaron la noche anterior en el camarote y ya en la puerta de este edificio, nos estaba esperando nuestro guía.
Edificio de control de inmigración y centro comercial en el puerto de La Goulette.
Le seguimos hasta el autobús que estaba a unos 200 mts. Para llegar a este tuvimos que pasar por filas y filas de taxis que estaban parados esperando clientes.
Era mi segunda visita a Túnez, ya incluso en la primera no me dejó nada encandilada la capital, lo que si me impresionó realmente fue Sidi Bou Said y la parte del sur, el desierto. No tenía mucho interés en hacer esta excursión, puesto que a los sitios que nos iban a llevar ya los conocía y hubiera preferido otros, principalmente porque odio las compras y sabía lo que me esperaba, pero por 13 € que nos costó la excursión (bueno, sólo pagamos la de mi marido, yo iba de representante y me salió gratis), salimos por dar una vuelta que siempre algo se aprende y así no nos  quedábamos todo el día en el barco.
 

Esta excursión, sobre todo, conociendo el país como ya lo conocía, puede que sea una de las que me haya arrepentido de haberla hecho con la agencia y no por libre, porque la gente que lo hizo contrató un taxi de los muchos que estaban allí esperando y negoció con ellos, no recuerdo cuanto les costó pero bastante barato y sobre todo que lo llevó donde el cliente le pidió y no a los lugares de compra y bares donde el guía se lleva sus comisiones. 

Itinerario de la Excursión (35 kmts. aprox.)
Puerto de La Goulette - Túnez capital (Medina y Zoco) - Cartago (Catedral de San Luis - Mezquita El Abidine) - Sidi Bou Side - La Goulette

 
Desde La Goulette tomamos rumbo hacia Túnez capital y nos bajamos del bus en la medina. Esta parte de la ciudad no me gusta mucho porque está un poco sucia, como ocurre en la mayoría de los países árabes  y los edificios no están muy bien conservados. Allí, tras pasar un arco nos paró el guía para darnos una interesante explicación sobre la construcción y el tipo de puertas, como por ejemplo que las puertas tienen dos llamadores con sonidos diferenciados por sexos, con lo cual si una mujer llamaba a una puerta, por el sonido se conocía el sexo y salía una mujer a abrirle, ídem de lo mismo si era un hombre.


La medina de Túnez fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. La medina es el centro de la ciudad de Túnez: un grupo de callejuelas y pasadizos cubiertos, llenos de densos olores y colores, bulliciosos y activos centros de comercio y trueque, un sinfín de productos en oferta que van desde la marroquinería hasta el utensilios de plástico, desde la mejor filigrana hasta la hojalata, del gran bazar de souvenirs para el turista hasta el minúsculo taller de artesano. Está construida sobre una colina que desciende en suaves pendientes hasta la laguna del Behira por el este.
(Fuente: Wikipedia)
TÍPICA CONSTRUCCIÓN DE LA MEDINA DE TÚNEZ

Tras esa explicación vino la encerrona. Yo odio las compras, como ya he dicho anteriormente y aún más de esa manera impuesta, en ese lugar y teniendo un  ¼ de hora para comprar. Realmente era una tienda muy grande, muy bonita con artículos preciosos y de calidad, pero la gente va a Túnez pensando más en comprar la chilaba para la fiesta árabe de por la noche en el barco, unas zapatillas, una cachimba y otros artículos económicos que los puedes comprar en el zoco mucho más baratos aunque no sean de la misma calidad pero hay muchas más pequeñas tiendas que todas tienen prácticamente lo mismo y al haber más competencia es más efectivo el regateo.

 
También nos dijo el guía que desde la azotea de ese edificio se podía disfrutar de unas bonitas vistas de las torres de la ciudad. Cuando llegamos al lugar todo el mundo se puso a mirar y comprar como locos, con lo cual se les olvidaron lo de las vistas en la azotea. 

 
Como en mi visita anterior yo había estado en una azotea preciosa con azulejos muy bonitos y donde sí había observado las torres de la ciudad así como un bonito patio de un bar en la casa contigua, me esperaba encontrar algo similar. Mientras tanto, yo aproveché para subir la primera a dicha azotea y después de trepar chiquicientos escalones, comprobé que nos había mentido, no había vistas bonitas, ni torres, ni azulejos ni nada que mereciera la pena, así que corrí la voz y les ahorré subir los escalones  al resto del grupo. Aprovechamos el resto del tiempo para fotografiar la lámpara y otros bonitos artilugios de la tienda.

 
Desde allí nos fuimos caminando como un par de calles más adelante hasta adentrarnos en el zoco donde te encuentras calles y más calles, que es fácil extraviarte como no te tomes algún punto de referencia, llenas de tiendas, pequeñas tiendecitas con zapatillas, chilabas, joyería, cachimbas, pufs
,… infinidad de artículos. 
Yo tenía intención de comprarme unas zapatillas pero ya después de mi experiencia en algunos países árabes, he quedado un poquito harta de tener que perder el tiempo regateando. Antes me gustaba el regateo, pero ya cuando conoces un poco lastriquiñuelas del mismo le pierdes el interés y al final aunque lo saques muy barato siempre te sientes engañado. 

Zoco de Túnez I

 
Pues sin comprar nada y después de dar unas vueltas por las mencionadas calles, nos dirigimos al punto de reunión con el grupo para ir juntos al bus dirección a de Cartago y  Sidi Bou Said.
 
Camino de este pintoresco pueblo pasamos por unos paisajes muy bonitos, de nuevo el Puerto de la Goulette y la zona de lujo.  Llegamos a Cartago y nos llevaron hasta una preciosa catedral cristiana, la Catedral de San Luis que sólo vimos por fuera y desde el autobús, no nos permitieron ni bajarnos ni tirar fotos desde el mismo.


CATEDRAL  DE SAN LUIS EN CARTAGO  (Foto de Wikipedia)
Catedral de San Luis vista desde los aparcamientos de la Mezquita El Abidine


y de allí nos dirigimos a una gran mezquita muy nueva, llamada El Abidine de Cartago, allí paramos un momento pero sólo para hacerle unas fotos. Vimos lo que pudimos divisar desde el autobús de los restos arqueológicos de Cartago y seguimos hacia Sidi Bou Said.

Mezquita El Abidine de Cartago

Sidi Bou Said, el nombre del pueblo significa "Señor aquel que". Desde 1920, el pueblo destaca por la ley que Rodolphe d'Erlanger aprobó, obligando a todos los habitantes de la localidad a pintar y mantener sus casas de color blanco, menos las puertas, ventanas y rejas que tienen que ser de color azul claro.

Al llegar a  Sidi bou Said, nada más entrar en el pueblo, a la derecha, nos dejan para que entráramos a consumir en un bar concreto y después nos querían llevar a unos almacenes muy cerca, para prepararnos la misma encerrona que en Túnez. Aquí me quejé y el grupo me siguió, como yo conocía Sidi Bou Said lo que quería es que me dieran mi tiempo libre cuanto antes para distribuírmelo a mi antojo, tomar algo en un bar, comprar o pasear por su bonitas calles y no meterme en un solo sitio donde me dijeran, y que además no iba a comprar nada y después no me quedaría tiempo para ver el resto.
Al final, al guía le salió un poco el tiro por la culata pues ni consumimos en ese bar, ni fuimos al almacén que nos quería llevar y el grupo apoyó mi idea. Tomamos la calle principal hacia adelante hasta chocarnos con el Café Sidi Bou Said, un precioso bar que ya conocíamos para tomamos algo fresquito, hubiéramos dado lo que sea por una cerveza, pero claro, la ley musulmana no les permitía vender alcohol  y al salir disfrutamos de la panorámica que nos ofrecía su terraza de toda la calle principal con sus muchas tiendas y el bullicio enorme de gente.


Entrada al Café Sidi Bou Said
Interior del Café Sidi Bou Said
 Detalles del Café Sidi Bou Said
Techo y columnas del Café Sidi Bou Said
Interior del Café Sidi Bou Said
Yo en el café tomándome una granizada
Vistas desde la terraza del Café Sidi Bou Said
Increíble la diferencia de cuando estuve anteriormente. Fui en el año 2003 y eso que era agosto y había mucha menos gente se podía andar tranquilamente por sus calles y disfrutar de una terraza o de las tiendas.  
Creo que a los turistas que normalmente nos gusta viajar por libre y elegimos fechas generalmente  fuera del periodo estival para no encontrarnos aglomeraciones y ahora, vayas cuando vayas, cualquier lugar está lleno de gente. Pienso que los cruceros le han hecho mucho daño a los turistas como nosotros cuando visitamos ciudades que están cerca de puertos de atraque de barcos, pues no es lo mismo encontrarte en un determinado lugar una excursión de un bus de 50 personas, que los 5.000 pasajeros de un par de barcos que se pueden encontrar de golpe en un mismo lugar.

 
Después nos fuimos caminando por todo el pueblo recordando y viendo cada uno de sus rincones con los colores característicos de Túnez el blanco y el azul para rechazar el calor y los mosquitos con sus blancas, blanquísimas paredes y con sus repujadas rejas color turquesa a juego con sus puertas, todo el pueblo exactamente igual guardando perfectamente la estética, las pequeñas oberturas entre varias casas donde podías avistar el mar y las muchísimas y decorativas plantas de buganvillas.












Como he dicho antes, todas las casas tenían las puertas azules, miento, todas menos una que supiéramos aunque en este viaje hemos encontrado una segunda puerta pintada de amarillo, también preciosa, no se si habrá alguna otra por ahí escondida pero nadie ha sabido darnos una explicación de por qué esas dos puertas están pintadas de amarillo.



El tiempo que nos quedaba era escaso así que pronto nos tuvimos que ir para donde nos esperaba el bus, que era a la entrada del pueblo, no sin antes pasar por un mercadillo donde compramos un gorro árabe en forma de bombín para Jose que lo estrenaría esa noche en el barco en la fiesta árabe, mi regateo me costó.

4 comentarios:

victoria dijo...

Me encantan tus experiencias!!! Has ido a Alemania?? Porque yo voy a ir a un hotel barato en Berlin, y me encantaría que me recomiendes por actividades para hacer y lugar para conocer allí!!!

CARMEN dijo...

Hola Victoria, muchas gracias por lerme, me alegra que te gusten mis experiencias , pues vivirlas aún es mejor.
Sí he estado en algunas ciudades alemanas, concretamente en Berlín fue hace algo más de dos años. Nos quedamos en el Hotel Alexander Platz, que nos parecieron fantásticas las vistas y su ubicación, muy bien comunicado y cerca de muchas zonas importantes de visitar. Si me mandas tu e-mail puedo enviarte alguna información que yo imprimí y me llevé a modo de guía.
Berlín es una ciudad muy grande, sin agobios de gente que emana cultura por sus cuatro costados, abierta, cosmospolita y sus gentes muy amables.
Cinco días nos supieron a poco porque hay tantas cosas que ver...
Que lo disfrutes.
Saludos.
Carmen

Mayte dijo...

¡¡¡¡ Me encanta tus relatos y fotos¡¡¡.y a mi Alemania me encanta.....yo estube en Munich,como sueles hacerlo tu,bajar del avion y coche de alquiler,pero con mi hijo de 10 años y mi bebe por entonces de 9 meses........

Te recomiendo esta ciudad,y por supuesto los alrededores......el lago que es precioso cerca del Ojo del aguila,y por supuesto el castillo de castillos,el de nombre impronunciable Weisch........y el de sus padres............

Yo fuí a tunez en el 2000,y coincido contigo,el sur es muchisimo mejor...........

Anónimo dijo...

Lei todas sus experiencias y me paresen bien interesantes. Le dejo mi correo me gustaria aserle unas preguntas sobre un pais q me encantaria visitar. h-lindo@hotmail.com