11 may. 2011

SICILIA: CAPÍTULO II: PALERMO

 
Día 1º – Miércoles 27/04/2011
 
Itinerario:  Día de Viaje y PALERMO

Llegó el día esperado. Tomamos el vuelo Sevilla-Palermo directo con RAYANAIR que salió con un retraso de 10’ y que a lo largo del vuelo recuperaría con creces, pues llegamos 7’ antes de lo previsto.
 
En el aeropuerto Falcone Borsellino de Palermo nos encontramos con nuestros amigos Juanjo y Mª José que acababan de llegar puntualmente también desde Madrid con escala en Milán.
 
Después de recoger nuestras maletas, tarea nada fácil a la hora de hacerlas en casa, debido a la limitación de peso, nos dirigimos hacia la zona de “rent a car”. En la misma puerta de salida del aeropuerto pasaba un pequeño microbús, servicio del aeropuerto, para llevarnos a donde teníamos que retirar el coche, no sé con qué frecuencia hace el recorrido pero llegó pronto, por si alguien tiene prisa, realmente no está muy lejos y puede ir caminando.
 
En la oficina de Hertz, al contratar el vehículo nos dieron las opciones de hacer un seguro a todo riesgo y la del conductor adicional, declinamos dichos ofrecimientos, la primera porque no la vimos necesaria, siendo conductores expertos ambos y además nuestro buscador nos cubría la devolución de la franquicia, y la segunda, por que nos pareció una pasada, se subía mucho de precio y decidimos arriesgarnos, rogando que si tenía que pasar algo que fuera con el conductor declarado. Afortunadamente no ocurrió ningún problema.
 
Pues bien, recogimos nuestro coche, un monovolumen Opel Zafira, en color gris oscuro muy elegante, aunque el que habíamos solicitado era un Ford FOCUS ranchera, las condiciones dicen que te entregarán otro cualquiera dentro de la misma gama en caso de no disponibilidad, pero nos dio lo mismo, creo que lo trucaron o realmente lo estrenamos nosotros, pues tenía sólo 20 kms.
 
Preparamos nuestros GPS’s (sí, porque aunque parezca increíble llevábamos tres, uno por pareja más uno en un móvil) y aunque alguno no estaba muy actualizado, nos llevaron sin error a nuestro destino, el Hotel Mercure Palermo en C/. Mariano Stabile, 112.
 
En el hotel, después de registrarnos, guardamos el vehículo en un garaje justamente enfrente, aparcamiento concertado con el hotel, que reservamos previamente y aunque era muy caro, 15€ /día y estaba atestado de vehículos, que cuando querías salir tenías que pedirlo un rato antes para que lo fueran sacando, podemos estar agradecidos de encontrar al menos eso, ya que los aparcamientos en Palermo y en general en toda Sicilia están muy mal y como conduce la gente más miedo aún de dejarlo aparcado en cualquier sitio.
 
Serían aproximadamente las 19:00 horas cuando nos dispusimos a caminar un poco por el centro de Palermo para tener nuestra primera toma de contacto, ya que al día siguiente sería el plato fuerte de la ciudad.
 
Decidimos visitar la Zisa que era uno de los monumentos que estando dentro de los lugares a visitar, era el que se alejaba un poco del centro o de la “ruta de los monumentos” que teníamos previstos para el día siguiente.
 
Nos dirigimos caminando por la calle del Hotel en dirección contraria al puerto y al terminar dicha calle, enfrente a 750 m. concretamente en pz. San Francisco di Paola, 18  paramos en Villa Filipina, un antiguo caserón que nos llamó la atención. Entramos por curiosear y aunque en los soportales había algunos frescos  antiguos, actualmente está destinado como café , parque de niños y lugar de celebraciones de eventos de música en vivo. Continuamos caminando hasta llegar a la Zisa, en Vía Guglielmo il Buono, 1, a 2,30 kms. de Mariano Stabile.
 
Con respecto a las fotos tengo que decir que por un accidente, las fotos de una de nuestras dos cámaras, se borraron, bueno no todas pero sí la de los tres primeros días, lástima porque son las de Jose, su punto de mira y el mío en algunas ocasiones pero gracias a las de Juanjo y las de nuestra otra cámara podemos tener algunos recuerdos de esos tres primeros días.
 
La Zisa, aunque solo pudimos verla por fuera porque estaba cerrada (creo que el horario de visita al público es sólo por la mañana) se trata de un palacio normando de arquitectura árabe recientemente restaurado que era residencia de los reyes normandos que gobernaban Sicilia desde Palermo. Forma parte de una serie de “pabellones de placer” levantados por los reyes normandos en los alrededores de Palermo.  Rodeados de estanques y jardines siguiendo el estilo de los palacios árabes, su construcción se encomendaba a los alarifes musulmanes. El edificio aún mantiene su estructura original, y actualmente contiene un pequeño museo de arte islámico. Su exterior se ve adornado por arquerías ciegas con dos torres cuadradas en los extremos.
 
 
 
 
La Zisa
 
 

La Zisa
 
 
La Zisa
 
 
La Zisa
Cuando la rodeamos exteriormente y realizamos las fotos anteriores salimos por la plaza Zisa, grande y hermosa plaza pero que se encontraba muy deteriorada, sobre todo unos soportales que en su momento debieron ser tiendas de suvenires, estaban todos con los cristales rotos y muchas incluso con algunos de los antiguos artículos a la venta visibles a través de las rejas, llenos de grafitis y muchas parejitas de adolescentes haciendo sus morritos. Ya nos habían dicho que ese monumento estaba en un barrio no muy bueno pero como era de día e íbamos cuatro, tampoco desistimos de ir por ese comentario, pero eso no era nada con el barrio que atravesaríamos a continuación entre las callejuelas que pasaríamos camino del Teatro Máximo, que estaba cerca del hotel y era nuestro siguiente destino. Por momentos pensábamos que estábamos en Cuba, estrechas calles deprimentes con balconadas similares, llenas de ropa tendida, casas medio derrumbadas y mucha mucha suciedad, pero en ningún momento percibimos ninguna situación de miedo.
 
 
Llegamos a la plaza Giuseppe Verde donde se encuentra el Teatro Máximo y fue una maravilla verlo alumbrado, su grandiosidad con la iluminación nocturna se magnificaba, bueno creo que en realidad eso le pasa a casi todos los monumentos, hay que verlos dos veces de día y si tienen la luz idónea, también hay que verlos de noche.
 
 
Teatro Máximo
 
Teatro Máximo
 
Ya era la hora de cenar y dimos por concluida nuestra visita a Palermo ese día, y entramos en un restaurante que se encuentra en la misma plaza en el número 59 (mirando el teatro de frente, en el lateral derecho). El restaurante se llama “Al 59”, ahí pedimos algunos platos para compartir como unos calamares fritos, un risoto, una pizza y uno de pasta con sardinas, la comida no estaba mal pero tampoco fue una gran cosa como para recomendar, especialmente la pasta con sardinas que tiene tanta fama en Sicilia y que es uno de los platos típicos, no nos gustó, nos dejó tan mal recuerdo que ya no la volvimos a pedir ningún día más de los que estuvimos en la isla, con lo cual nos hemos quedado con la duda de si realmente no nos gusta ese plato o fue la de ese sitio en concreto. El lugar si era bonito, tenía una terraza muy agradable con muchas plantas y al tener una buena temperatura se apetecía comer fuera, también digo esto para los fumadores ya que la ley antitabaco está tan restringida como aquí la tenemos actualmente.
 
Acabada la cena nos fuimos de regreso para el hotel.
 
 
Ir al capítulo anterior:  Capítulo I: Datos Técnicos e Itinerario
 
Ir al capítulo siguiente:  Capítulo III: Palermo-Monreale 

No hay comentarios: