17 sept. 2011

DÍA 7º) ALYTH-GLADIS-SAN ANDREWS-FALKHIR-EDIMBURGO

Día 7º) 08/09/2011 – Jueves.

Como ya he dicho otras veces, nuestra intención no era ver castillos, castillos y más castillos, pero algunos de los que nos pillaran cerca de nuestra ruta sí, y este era el caso del de Glamis, estaba a 17 Kms. de nuestro hotel en Alyth y esta mañana, con la dirección que llevábamos hacia San Andrews, nos cogía casi de paso.

Como somos madrugadores para aprovechar el día, y aunque dice el refrán que “Quien madruga Dios le ayuda”, a veces no es así, en Escocia no te sirve de mucho madrugar salvo que tengas un desplazamiento largo, pues los monumentos y lugares turísticos los abren muy tarde. Serían sobre las 9:00 de la mañana cuando llegamos a la verja exterior del castillo, y claro, cerrado, no lo abren hasta las 10:00. Intentamos ver un poco a través de las rejas pero el castillo quedaba muy lejos, al menos podrían tener abiertos los jardines, pero nada. No nos merecía la pena estar esperando una hora hasta que abrieran porque nos desequilibraría la ruta del día.

Nos fuimos directamente hacia San Andrews, aparcamos en Marquet Str Justo enfrente de la oficina de turismo y entramos a solicitar información.

La ciudad de Saint Andrews, está situada en la serena bahía de Tay, en la comarca de Fife y bañada por el frío oleaje del Mar del Norte, la ciudad cuenta con la Universidad más antigua de Escocia, conserva el trazado medieval de sus calles, una catedral en ruinas cuya leyenda fue la que le otorgó el nombre a esta villa, un castillo que fue el escenario de diversos incidentes durante la Reforma Protestante y un aspecto victoriano de gran belleza.

De allí nos dirigimos a la Catedral, los orígenes se remontan al año 742, cuando las reliquias de San Andrés, uno de los doce apóstoles y patrón de Escocia, llegaron a esas tierras. En el promontorio rocoso donde ahora vemos las ruinas de la catedral se construyó una iglesia, St Mary on the Rocks, primera de las tres que con el paso de los años ocuparían esa zona.

Por sus ruinas, tiene bastante similitud con la que vimos el día anterior en Elgin, aunque la de esa ciudad me gustó un poco más. Pasamos por la taquilla para que nos sellaran el pasaporte de la Explorer Pass y nos dieran la moneda con la que teníamos acceso a la apertura de puertas para visitar su torre.

Junto a las ruinas se encuentra una torre de la originaria iglesia de St. Rule, que los agustinos construyeron en 1130, iglesia sobre la que poco tiempo después, en 1160, se construiría la catedral más grande de Escocia.

Actualmente la torre de la iglesia de St. Rule, es utilizada como un mirador para tener las mejores vistas panorámicas de las ruinas de la catedral, del pueblo de St. Andrews, de su castillo, del puerto marítimo y de todos los alrededores.

Para acceder a la torre primero hay que traspasar una cancela increíblemente estrecha cuya apertura es con una moneda que te facilitan en la oficina (previo pago, aunque a nosotros nos entró con la explorer pass). La subida es bastante dificultosa, con 157 escalones, no apta para personas obesas o claustrofóbicas, pero merecen la pena el esfuerzo para divisar las magníficas vistas que desde arriba se ven . Ver fotos

Después nos fuimos para el Castillo, situado a escasos metros de esta y sobre un acantilado bañado también con aguas del mar del norte, nos encontramos el castillo también en ruinas (Explorer Pass).

Se trata de una antigua fortaleza cuya construcción se llevó a cabo hacia el año 1200, a instancias de los obispos de aquella importante ciudad. Utilizado además como palacio y como prisión, todavía pueden verse gran parte de sus muros con su foso, así como su calabozo en forma de botella, o las minas y contraminas que fueron abiertas en su época de máxima actividad por sus defensores y atacantes.

Al salir continuamos caminando por la calle Scores hasta que en la parte izquierda nos topamos con la universidad y entramos a ver sus cuidados jardines. De este centro del conocimiento pueden ser reseñados innumerables acontecimientos como, por ejemplo, que en ella fue admitida la primera mujer como estudiante en Gran Bretaña (1862), que fue cobijo del primer laboratorio marino (1882) o que contó con el primer gremio estudiantil (1864).

Después nos tomamos un café en la cafetería al lado de la universidad, regresamos a la calle Marquet a recoger el coche, a la salida de San Andrews nos llamó la atención la multitud de campos de golf que nos encontramos por el camino, espectaculares praderas verdes junto a la costa.

Ese bello enclave tan especial junto al mar, es una de las razones por las que St Andrews se ganó hace ya siglos una fama como lugar turístico ideal para la práctica del golf. Es el primer lugar del mundo donde se tienen referencias históricas.

Paramos en Craig a comprar algunos víveres para comérnoslos en el primer merendero que encontráramos y hacer nuestro picnic. Suerte que el día había salido precioso y nos permitió tomárnoslo en la playa, en Upper Lag. Era un bonito entorno. Un poquito de descanso, fotitos en la playa y de nuevo en ruta. Ver fotos

Nuestro destino final de hoy era Edimburgo y la idea era llegar temprano para poder ver algo por la tarde con luz, así que esta tarde no la cargamos de visitas, y nos fuimos directamente para Falkirk, aunque nos pasábamos Edimburgo, no quedaba lejos, a unos 40 kms y como no nos lo queríamos perder, era el día que mejor nos encajaba en la ruta. Parada por el camino para estirar las piernas y tomar un cafelito y cuando llegamos a Falkirk, nos costó bastante trabajo encontrar la famosa rueda, tuvimos que preguntar varias veces, y por fin, después de atravesar la ciudad al completo, al final desviándose a la izquierda, allí estaba.

Aparcamos el coche en unos amplios aparcamientos que había pero prácticamente estaban vacíos, pienso que porque no era una época fuerte de turistas, que era un día de diario o bien que no quedaba mucho para que cerraran. Tuvimos que caminar un poco hasta que encuentras los primeros canales, con gansos por allí tomando el solecito y con barcos-viviendas de un bonito colorido que me recordaban un poco a Ámsterdam, tras atravesar un pequeño puentecito nos topamos de lleno con la impresionante obra de ingeniería “La rueda de Falkirk”. Según se e3ntra, a la izquierda hay un centro de visitantes, tienda y restaurante y a la derecha hay una serie de juegos para niños.

La rueda de Falkirk es una esclusa giratoria que funciona como un ascensor para buques y conecta el canal Forth-Clyde con el canal Unión. Anteriormente los dos canales estaban unidos por 11 filtros, pero en 1930 se quitaron estos y se nivelaron los canales.El plan era de conectar Glasgow por Edimburgo a través de los canales.

La rueda, con un diámetro de 35 metros, consta de dos brazos opuestos que sostienen sendas plataformas estancas opuestas con capacidad para 300 metros cúbicos cada una. Cuando una embarcación ocupa una de las plataformas, desaloja el equivalente a su volumen (principio de Arquímedes) y el mecanismo gira con cierta facilidad al estar compensados los pesos. La maniobra completa dura 20’. Fue puesta en marcha el 24 de mayo de 2002 por Isabel II del Reino Unido como parte de las celebraciones de sus Bodas de Oro con la Corona.

Aquí os pongo un video de You Tube para verlo en acción.

Rueda de Falkirk

Disfrutamos un buen rato viéndola funcionar, ya que está girando continuamente aunque no tuvimos la suerte de ver ningún barco montado en ella. No teníamos demasiado tiempo para hacer la turistada de dar la vuelta típica, ya quedamos satisfechos con estar contemplándola desde fuera y ver su funcionamiento.Ver fotos

A las 17:15 tomamos de nuevo el coche para dirigirnos a Edimburgo. Nos fuimos directamente a Calton Hill antes de que se fuera la luz para ver las vistas panorámicas de toda la ciudad.

Es una colina que se levanta a 98 metros sobre la ciudad de Edimburgo, en el extremo oriental de la New Town, justo al lado de Princess Street,

No fue complicado encontrar aparcamiento, a pesar de ser zona azul porque a las 18:00 horas ó 18:30 terminaba el horario del aparcamiento regulado, lo dejamos en Regent Rd., la carretera perpendicular a Princess Street, que bordea la colina a sus pies. Empezamos a ascender hacia el monte que a pesar de tener mucha altura, era muy cómodas las rampas y cuestas para el ascenso, al llegar arriba nos encontramos con una serie de monumentos estratégicamente situados, así como unas vistas fantásticas lo que nos pareció un buen punto de partida para hacernos una día de la ciudad.

 

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En esta colina se encuentran diversos monumentos que hacen que Calton Hill reciba el apodo de "la Atenas del norte".Ver fotos

Monumento a Dugald Stewart

Fue el primer monumento que nos encontramos nada más ascender. Dedicado al citado filósofo escocés, y el cual se construyó en 1831 con un diseño basado en un monumento ateniense dedicado a Lysícrates.

Monumento a Nelson
Fue construido entre 1807 y 1815, erigido en honor al Vicealmirante Nelson tras su victoria y muerte en la Batalla de Trafalgar.Es una alta y estrecha torre cilíndrica organizada por pisos mediante anillos entre los que se sitúan altas y delgadas ventanas, su forma asemeja a un telescopio invertido. A modo de torre de vigía, se puede subir a su interior a través de una escalera de caracol central.

Monumento Nacional
Situado a escasa distancia del Monumento a Nelson, fue diseñado para homenajear a los caídos en las Guerras Napoleónicas, pero nunca se vio terminado por la falta de fondos.
Aunque el ambicioso proyecto sólo consta de doce columnas, se puede percibir en él un aire grandioso al estilo del Partenón de Atenas. Aunque en un principio los ciudadanos le pusieron el nombre de "la vergüenza de Edimburgo", hoy en día se han convertido en unos restos muy apreciados.

Observatorio de Calton Hill

Dedicados a observatorios astronómicos, cuyo principal edificio emula la arquitectura de un templo griego.

En cualquier caso, por lo que realmente vale la pena subir a Calton Hill es por las bellas vistas que tenemos de Edimburgo. Por el norte veremos el estuario del Forth y el Puerto de Leith. Al oeste tenemos las mejores vistas de la ciudad nueva y, sobre todo, de Princes Street. Al suroeste tendremos vistas de la ciudad medieval y del Castillo de Edimburgo. Y al sureste, del Parque de Holyrood, con el Palacio Holyroodhouse en primer plano.Al encontrarse la colina dentro de la ciudad y a pesar de la altura no son excesivamente altas, eso hace que veamos la ciudad en su conjunto desde lo alto pero apreciando los detalles.

Al bajar de Calton Hill, recogimos el coche y nos fuimos directamente para el hotel.

El hotel PREMIER INN EDINBURGH CENTRAL 3*con una buena situación, muy cerca del castillo y de la Royal Mile. Cuando nos dieron la habitación, que tardamos un buen rato por casi el mismo problema de todos los días, no nos tenían las habitaciones con las camas distribuidas tal como las habíamos solicitado, suerte que había una chica muy amable gaditana que se hizo cargo de la situación y nos ayudó a solventarlo más rápidamente, a la cual le doy las gracias desde aquí.

De allí nos fuimos para la calle Grassmarket, gran plaza rectangular situada al pie del Castillo de Edimburgo y de la colina donde se sitúa la ciudad medieval que es la zona de restaurantes y pubs en un antiguo mercado medieval. Había un ambientazo tremendo de juventud . Cenamos en un Restaurante italiano que no recuerdo el nombre, bastante lleno y ruidoso y luego dicen que los españoles somos los escandalosos, incluso tuvimos que solicitar que nos cambiaran de mesa, pero al final, muy bien.

Después de la cena, algunos se quedaron a tomar una copa y otros nos marchamos para el hotel.

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